¡Buenos Días lectores libetinos!
Hoy os traigo la reseña de Mi Corazón en los Días grises de Jasmine Warga, una novela que leí de casualidad pero que me atrapó desde sus primeras páginas.
TÍTULO: Mi Corazón en los Días grises
AUTOR: Jasmine Warga
EDITORIAL: Montena
Nº PÁGS: 288
SINOPSIS: Aysel tiene dieciséis años y le faltan motivos para seguir adelante. En un pequeño pueblo donde ser diferente está mal visto, ella carga con el peso de tener un nombre y un aspecto extranjeros y con el estigma del terrible crimen que su padre cometió. Sin amigos y con una familia que la rehúye, Aysel siente que su corazón es un agujero negro y que algo dentro de ella devora todos sus sentimientos. Pero cuando conoce a Roman, un chico que vive atormentado por la culpa, siente que algo cambia. Con Roman las horas que antes se le hacían inacabables ahora pasan volando. Con Roman es capaz de imaginar un mundo mejor. Con Roman podrá hablar de los secretos que ha escondido durante años... A medida que los dos jóvenes se conocen, Aysel debe decidir: ¿quiere acabar con todo?, ¿o prefiere ver qué les depara el futuro?
Desde el primer instante en que conecté con Aysel supe que este libro iba a ser diferente.
Tratar un tema tan controversial como el suicidio ha sido una apuesta muy valiente por parte de la autora, y la introducción del compañero suicida, desde mi punto de vista, ha ocasionado un giro en la trama.
Quedarse con esa parte tan externa del libro es una falta de respeto. Con este libro he aprendido lo que de verdad significa la superación, los problemas que ocasiona una depresión y el mejor medio para salir de un asunto mental tan grave.
Hoy os traigo la reseña de Mi Corazón en los Días grises de Jasmine Warga, una novela que leí de casualidad pero que me atrapó desde sus primeras páginas.
TÍTULO: Mi Corazón en los Días grises
AUTOR: Jasmine Warga
EDITORIAL: Montena
Nº PÁGS: 288
SINOPSIS: Aysel tiene dieciséis años y le faltan motivos para seguir adelante. En un pequeño pueblo donde ser diferente está mal visto, ella carga con el peso de tener un nombre y un aspecto extranjeros y con el estigma del terrible crimen que su padre cometió. Sin amigos y con una familia que la rehúye, Aysel siente que su corazón es un agujero negro y que algo dentro de ella devora todos sus sentimientos. Pero cuando conoce a Roman, un chico que vive atormentado por la culpa, siente que algo cambia. Con Roman las horas que antes se le hacían inacabables ahora pasan volando. Con Roman es capaz de imaginar un mundo mejor. Con Roman podrá hablar de los secretos que ha escondido durante años... A medida que los dos jóvenes se conocen, Aysel debe decidir: ¿quiere acabar con todo?, ¿o prefiere ver qué les depara el futuro?
Desde el primer instante en que conecté con Aysel supe que este libro iba a ser diferente.
Tratar un tema tan controversial como el suicidio ha sido una apuesta muy valiente por parte de la autora, y la introducción del compañero suicida, desde mi punto de vista, ha ocasionado un giro en la trama.
Desde una perspectiva normalizada acerca del suicidio, nos presentan a dos personajes opuestos pero que, del mismo modo, llegan a complementarse. Por una parte, Aysel, que siendo una chica asocial - por circunstancias de la vida- se plantea el suicidio como su única vía de escape. Y por otro lado, Roman, que lo ha tenido todo y como el vuelo de una mariposa, se desvaneció.
Aysel, por lo que ella misma nos contaba, no fue siempre una chica introvertida. Tenía amigos y sabía relacionarse con las personas. Pero ciertas situaciones que tiene que vivir la joven, la hacen plantearse su verdadera existencia. Y todo ello está relacionado con su padre.
Roman, por el contrario, era un chico con mucha vida, era el chico ideal para las mujeres. Deportista, atractivo, misterioso. Era un bombón de instituto. Un bombón de instituto que sentía amor y pasión por su hermana pequeña, a la que con un despiste, perdió por completo.
Ambos se encuentran en un foro suicida, donde las personas buscan a un compañero con el cual terminar esta vida, es mejor terminar acompañado que solo, así piensas que le importaste a alguien. Conciertan citas para que sus respectivas familias no sospechen, y además, para que se sientan más tranquilas. Pensar que tu hijo/hija por fin está superando una etapa depresiva importante es lo que más tranquiliza a una madre. Aunque no sea real. Y de este modo, Aysel y Roman se conocen y se convierten en un dúo suicida muy especial.
¿Una historia de amor?
Quedarse con esa parte tan externa del libro es una falta de respeto. Con este libro he aprendido lo que de verdad significa la superación, los problemas que ocasiona una depresión y el mejor medio para salir de un asunto mental tan grave.
Roman y Aysel son el claro ejemplo de tenerlo todo y no tener nada y aún así sentir que no perteneces a ninguna parte y que estorbas en este mundo.
Me encantó. El final incluso me descolocó por como se desarrollaron los acontecimientos, pero aún así, fue una novela de diez.











